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Cómo hablar de dinero en pareja

Cuando dos personas tienen un proyecto de vida en común, antes o después llega el momento de hablar de dinero en pareja. Y es mejor que sea antes que después, si queréis evitar conflictos o sorpresas desagradables.

Sabemos que intimida. Decir de golpe “¿y tú cuánto cobras?” corta el rollo a cualquiera. Por eso, no elijas esa cena tan romántica para soltar la bomba. Lo mejor es ir preparando el terreno y tener pequeñas conversaciones informales pero muy honestas, que os lleven finalmente a sentaros un día y poner en común vuestra visión del dinero y las finanzas. En este artículo veremos cómo preparar y tener esta conversación sobre dinero con tu pareja.   

¿El objetivo? Elaborar un plan financiero compartido que os dé tranquilidad y confianza ante todo, y que establezca lo que es de los dos y lo que no. También ha de servir para fijar algunos objetivos comunes de ahorro y por qué no, de inversión. También lo veremos.

¡Vamos allá! Ayuda financiera para enamorados 😀

La importancia de hablar de dinero en pareja

Primero de todo, el dinero y las finanzas son temas para tratar cuando la relación avanza. No hace falta hablarlo al principio (bueno, si os apetece sí, por supuesto), sino que es importante hablarlo en el punto de la relación en que vais a vivir juntos o cuando las decisiones de cada uno empiezan a afectar a la otra persona.

En este punto de la relación, es clave tener esta conversación y empezar a preparar un sistema de finanzas compartido que funcione para los dos. Esto os evitará muchos problemas en el futuro.

Los principales beneficios de hablar de dinero con tu pareja son:

  • Mejorar la confianza. 1 de cada 3 parejas reconocen que discuten por dinero habitualmente. Además, te sorprendería cuantas parejas no saben lo que cobra el otro o si deben dinero ¿no te parece extraño?
  • Mejorar la comunicación de forma constructiva, hablando sin juzgar y sin criticar al otro.
  • Enterarte a tiempo de problemas financieros de la otra persona o malos hábitos con los que no te sientas a gusto. Y es que tener una pareja compatible a nivel financiero también es importante. 
  • Reforzar la relación llegando a acuerdos económicos y establecer objetivos comunes, trabajando como un equipo.

Raramente estaréis 100% alineados, pero aquí está parte de la gracia. No deja de ser una negociación amistosa en la que tenéis que llegar a un acuerdo que funcione para los dos y estéis a gusto.

Muchos aspectos de la vida son negociaciones y cuando llegamos a una conclusión, el proceso nos ha hecho crecer y enriquecernos personalmente. Esta es una más y hay que afrontarla como una oportunidad de crecer en pareja

Errores más comunes de las finanzas en pareja

¿Te has parado a pensar si lo estáis haciendo bien? ¿Estáis a punto de mudaros juntos y no sabes cómo vais a gestionar el dinero? No te preocupes, a continuación te explicamos los errores más comunes para que evalúes si estáis cometiendo alguno o para que no caigas en ellos en el futuro:

  • Mentir o esconder cuánto dinero ganas
  • Esconder cuánto dinero debes
  • Engañar sobre cuánto dinero gastas o gastar de forma secreta
  • No tener objetivos de ahorro en común (por ejemplo: vacaciones, vivienda, boda, etc.) 
  • Nunca hablar de finanzas o hablarlo solamente una vez en la vida
  • No tener ninguna cuenta en común (más adelante veremos el porqué)
  • Dividir los gastos al 50-50% si los ingresos de cada uno son muy diferentes
  • Que una de las personas tenga el control total del dinero
  • No tener un fondo de emergencia para imprevistos

¿Te identificas con alguno de estos errores? Si es así, calma. Estamos aquí para poner solución. El primer paso es identificar estos errores y hablarlos sinceramente, sin juzgar ni criticar al otro. El segundo, buscar una solución para corregirlos. ¡Sigamos!

Cómo hablar de dinero en pareja: no cometas estos errores
¡No cometas estos errores!

Cómo hablar de dinero en pareja

Romper el hielo: Pide consejo

Una manera fácil de preparar el terreno para tener la conversación es sacar el tema pidiendo consejo a tu pareja, incluso aunque no lo necesites.

A muchas personas les da pánico hablar de dinero, ya que suele ser un tema tabú en nuestra cultura. Pero al pedir consejo, en vez de pedir una opinión directamente, la otra persona se sentirá más abierta a hablar sobre dinero ya que la intención será ayudarte.

Hay mil formas de enfocarlo, puedes decir por ejemplo, “Ei, estoy pensando en ahorrar algo más de dinero cada mes, pero no sé cómo hacerlo. ¿Crees que debería hacer una lista de gastos para ver dónde puedo recortar?” o… “Quiero comprarme un ordenador nuevo y no sé si pagarlo con un crédito o ahorrar el dinero antes. ¿Qué te parece?”

Seguramente tú (como buen freak del ahorro y las finanzas) ya sabes que SÍ, que deberías hacer un registro de tus gastos, y que SÍ es mejor que ahorres el dinero antes que pagar a crédito. Pero es una buena manera de romper el hielo, empezar a saber lo que opina la otra persona y confirmar que existe un interés por hablar de dinero. 

Una vez el tema está en el aire, será mucho más fácil decirle que te gustaría tener una conversación sobre dinero para ayudaros (no para cotillear, ni para juzgar, ni para criticar…) y empezar a pensar cómo haréis las cosas juntos. Lo más seguro es que la otra persona esté encantada y le quitarás un peso de encima, ya que suele ser un tema que nos preocupa y del que no nos atrevemos a hablar.

Preparar la conversación

El objetivo es descubrir si tratáis el dinero de forma similar, si compartís intereses y si podéis compartir objetivos financieros. Poner en común vuestras economías y trabajar en equipo para ayudaros con las finanzas es la base para crear un plan para gestionar vuestro dinero, vuestro plan financiero común.

Primero, fijad un día y hora para sentaros tranquilamente a conversar. No lo improviséis. Planteadlo cómo una “cita romántico-financiera” (velas, calculadora, rosas y facturas, que no falte nada XD) y preparad esta información por separado, para luego ponerla en común:

  • Listado de cuentas y cuánto dinero tienes en cada una
  • Listado de deudas: de qué tipo son (hipotecas, préstamos, etc.), cuánto dinero queda por pagar, la fecha de vencimiento y las condiciones.
  • Registro de gastos mensuales. Es ideal si puedes preparar los gastos de varios meses, por ejemplo los últimos 3 meses, y sobre todo no te olvides de los gastos importantes que ocurren una vez al año (seguros, impuestos, etc.)
  • Ingresos totales.
  • Piensa unos objetivos financieros para ponerlos en común y llegar a acuerdos: para qué quieres ahorrar, objetivos de inversión, etc.
  • Imagina cómo te gustaría que fuera vuestra vida en común en temas que impliquen dinero. ¿Te gustaría hacer un viaje largo cada año? O… ¿Quieres vivir en una zona cara de la ciudad? O… ¿Quieres salir a cenar cada fin de semana? No es necesario que sea nada muy detallado, pero sí que te lo plantees mínimamente. Deja margen para las sorpresas 😉
  • Cómo te gustaría repartir las tareas de gestionar vuestro dinero. ¿Quién llevará el registro de los gastos? ¿Quién va a ocuparse de la cuenta común? Basta con una mínima idea de partida, luego ya llegaréis a un acuerdo.

Parece mucho trabajo, pero no es nada que no tengas si has estado ordenando tus finanzas con nuestra guía sobre Cómo mejorar tus finanzas personales. Y si todavía no lo has hecho, te recomendamos hacer este ejercicio de registro de gastos e ingresos, para analizar tus finanzas y conseguir ahorrar más.  ¿A qué esperas? 😊.

Analyza tus ingresos y gastos

Algunos temas para empezar la conversación

Una buena manera de empezar “La Conversación” es que cada uno explique cómo se ha relacionado con el dinero hasta ese momento. Para tener un sistema común debéis entender primero como habéis funcionado por separado hasta ahora. No es necesario hablar de temas u objetivos a compartir todavía, ya llegaremos ahí.

Tampoco es necesario dar cifras. Se trata de aprender y entender a la otra persona, por eso las respuestas deben ser lo más honestas y sinceras posible.

Algunas preguntas que os podéis hacer son:

  • Relación con el dinero: ¿Qué significa para ti el dinero? ¿Cómo lo valoras?
  • Hábitos familiares: ¿Cómo gestionan tus padres su dinero? ¿Cómo organizan la economía familiar? ¿Qué hábitos de consumo tienen? Saber los hábitos familiares es una buena forma de comprender ciertos comportamientos financieros. Además, os puede ayudar a descubrir si hay alguna costumbre con la que no estéis a gusto y no queréis repetirla en vuestra vida en pareja.
  • Ahorro y gasto: ¿Sueles gastar más de lo que ingresas o controlas los gastos? ¿En qué cosas NO te gusta gastar? ¿En qué gastas más dinero? ¿Si tuvieras que recortar algún gasto, en qué lo harías? ¿Ahorras cada mes? ¿Ahorras para algo en concreto? … De esta manera sabremos qué valora y prioriza la otra persona, ya que si hace el esfuerzo de ahorrar para “eso”, es que es algo importante. Puede ser que “ese algo” no sea importante para ti, pero tienes que saberlo para que podáis negociar un plan de ahorro común.
  • Futuro: ¿Qué planes tienes para el futuro? ¿Cómo quieres vivir o trabajar? Por ejemplo, si la otra persona quiere empezar un negocio es algo suficientemente importante como para saberlo. O si su sueño es tener una casa enorme con jardín y piscina, también es algo que te afectará. ¿Y la jubilación? Aunque suene algo lejano, si vas a construir una vida en común con esta persona, es algo a tratar conjuntamente.

Como siempre te decimos, los objetivos son cambiantes en el tiempo, pero lo importante es tener claro lo que uno quiere en el momento que se lo plantea. Luego se harán los ajustes necesarios con el paso del tiempo y los cambios personales.

La información que saquéis de estas preguntas es muy útil para montar vuestro plan financiero conjunto y que os sintáis a gusto. Habéis compartido vuestra experiencia, estaréis de acuerdo en algunas cosas y tendréis algunas diferencias. Lo bueno es que os conocéis un poco más (¿ya empiezas a notar como la confianza está mejorando? Ya dijimos que era uno de los beneficios… 😊).   

Lo siguiente será compartir las cifras. Lo más temido, ¿Cuánto dinero ganas? ¿Cuánto dinero tienes? ¡Aaaahhhh! ¡Pánico total! La clave: no juzgar ni criticar. Vamos a verlo.

Hablando de finanzas con tu pareja

Ahora sí ha llegado el momento de compartir los números y negociar. Aunque no es muy sexy ni romántico, os recomendamos empezar una hoja de cálculo o un listado en papel (lo que más os guste), dónde apuntéis:

  • Los ingresos de cada uno y cuánto suman. A negociar: qué es tuyo, mío y de los dos.
  • Los gastos que habéis registrado por separado y cuánto suman. Si vais a vivir juntos, haced una estimación del precio del alquiler, suministros, impuestos y seguros.  A negociar: qué gastos van a ser compartidos, cómo se dividen y qué gastos son individuales. Que viváis juntos no significa que tengáis que pagar todo juntos.

Una vez tengáis todos estos números sobre la mesa, es momento de empezar a hablar y negociar cómo gestionaréis vuestras finanzas a partir de ahora.

Hablar de dinero en pareja: No te pongas nervioso/a
No hay que dejarse llevar por los nervios al hablar de dinero en pareja. ¡Confianza ante todo!

Es importante recordar que toda pareja es un equipo, y como equipo debéis hacer funcionar vuestras finanzas unidos para conseguir vuestros objetivos, tanto los comunes como los individuales.

Veamos cómo podéis hacer esa gestión conjunta de dinero.

Cómo gestionar las finanzas de la pareja

Es fundamental para una pareja acordar la organización del dinero de los dos, es decir, definir qué será de cada uno, qué será compartido y en qué proporción: tuyo, mío y nuestro.

Esta organización de las finanzas afecta tanto al dinero que ingresáis como al que gastáis, y es algo que tiene un gran impacto en las actividades del día a día, por ejemplo pagar los recibos, hacer la compra, etc. Por eso es muy muy importante (el segundo “muy” no es errata, es que es MUY importante) que los dos estéis cómodos con el sistema que acordéis usar.

Para ayudaros a escoger el sistema que mejor se adapte a vosotros, vamos a ver diferentes maneras en que podéis organizar el dinero en pareja, con sus ventajas e inconvenientes. Cada pareja es un mundo, con su forma de funcionar y sus necesidades. Por eso tenéis que elegir la opción que se adapte mejor a vuestro caso.

1.    Todas las cuentas juntas

En este sistema los dos tendréis las cuentas compartidas, de manera que todos los ingresos y todos los gastos de la pareja entran y salen del mismo sitio.

Lo habitual es tener una cuenta corriente donde entren los ingresos completos de los dos, y de donde se paguen todos los gastos, tanto los comunes como los que haga cada uno por separado.

Tener todas las cuentas conjuntas tiene sus pros y contras:

  • A nivel de organización es lo más sencillo, todo el dinero se ingresa en el mismo sitio y los gastos se pagan de la misma cuenta. Esto hace que sea fácil domiciliar recibos, pagar facturas, etc. Además, hay menos cuentas bancarias que gestionar.
  • Proporciona poco margen para darse caprichos y gastar en cosas individuales sin afectar a las finanzas de la pareja. Por gastos individuales nos referimos a todo lo que no es un gasto común, como son hobbies, actividades de ocio por separado, etc.
  • Es una manera solidaria de gestionar el dinero en pareja SOLO si los dos tenéis un nivel de gasto similar. Los dos aportáis el 100% de lo que ganáis y los gastos comunes se reparten automáticamente. Hasta ahí bien. Pero los gastos individuales salen del mismo sitio, y si uno de los dos gasta egoístamente supondrá un problema para la pareja.

Pongamos un ejemplo de este último punto. Tú gastas responsablemente en tu hobby, que es coleccionar libros, solo comprando un par al mes y sin que se disparen de precio. En cambio, tu pareja se gasta medio sueldo cada vez que sale a cenar con sus amigos. En este caso su gasto individual está afectando a las finanzas de los dos y seguramente no te haga ninguna gracia.

2.    Todas las cuentas separadas

De un extremo pasamos al otro. En este caso, todas las cuentas las tenéis por separado y ninguna compartida. De esta manera, cada uno recibe los ingresos en su cuenta personal y los gastos se pagan también desde las cuentas personales de cada uno, repartiéndolos uno a uno.

En el apartado de errores ya hemos dicho que no tener ninguna cuenta en común lo vemos como un error, pero igualmente vamos a explicar esta opción para que sepas su funcionamiento. Esto es lo que puedes esperar si optas por esta organización:

  • Es la forma más complicada de manejar el dinero en pareja, ya que el reparto de los gastos debe hacerse uno a uno. ¿De qué cuenta se paga cada cosa? ¿Cada uno paga un gasto distinto o se reparte un porcentaje de cada gasto? No solo eso, imagina con hijos. ¿Cómo mantener las cuentas separadas entonces, con todos los gastos nuevos? Buff, solo de pensarlo nos da dolor de cabeza.
  • Para que funcione, debéis tener un seguimiento milimétrico de los gastos comunes. Quién ha pagado cada cosa y cuánto le debe el otro por ello. Compras en el super, ir a cenar fuera, la factura de la luz, etc., todo anotado al detalle. El dolor de cabeza aumenta.
  • Para que la gestión sea asumible, casi seguro tendréis que repartir los gastos al 50% cada uno, aunque ese reparto puede ser injusto si uno de los dos cobra bastante menos que el otro. Para repartirlo más equitativamente deberíais decidir qué porcentaje de los gastos paga cada uno, por ejemplo 70% tú y 30% tu pareja, y dividir cada gasto así. Pero hacer eso con cada factura y gasto es una locura. ¡¡La cabeza está a punto de estallar!!
  • Eso sí, a cambio de tanto lio tienes libertad total de hacer lo que quieras con tu dinero mientras cumplas las obligaciones comunes. Siempre que mantengas al día lo que debes de los gastos en pareja, tu dinero es tuyo y solo tuyo para hacer lo que desees con él.

3.     El punto medio, cuentas en común y separadas

Se basa en que como pareja tengáis una cuenta compartida desde la cual se pagarán todos los gastos comunes (casa, comida, electricidad, actividades en común, etc.), mientras conserváis vuestras cuentas personales para los gastos individuales. Además, es en la cuenta personal donde cada uno recibe su sueldo.

Usando este sistema, tenéis que decidir cuánto dinero aportaréis a la cuenta común, de manera que la suma supere los gastos que tenéis. También es necesario acordar la cantidad que pondrá cada uno.

Para que sea más justo para los dos, nosotros recomendamos que fijéis un porcentaje de vuestros ingresos. Así, aunque no ganéis lo mismo, los dos os “esforzaréis” igual en pagar los gastos.

Por ejemplo, decidís poner en la cuenta común un 40% de vuestro salario. Tú cobras 2000€/mes y tu pareja 1000€/mes, así que el 40% significa que tú pones 800€/mes y tu pareja 400€/mes. Uno pone más cantidad que el otro, pero los dos aportáis la misma proporción de salario, es decir, os esforzáis igual.

Cómo hablar de dinero en pareja: crea un sistema de finanzas conjunto
Entre los dos tenéis que encontrar el sistema que os permita avanzar juntos

Con esto claro, solo tendréis que programar transferencias mensuales desde vuestras cuentas particulares a la cuenta común, cada uno enviando la cantidad que hayáis acordado. A partir de ahí, haced que todas las facturas se cobren a esa cuenta y pagad las cosas y actividades comunes también con ese dinero.

Gestionar así el dinero en pareja tiene las siguientes ventajas:

  • Al definir lo que cada uno envía a la cuenta común como un porcentaje de los ingresos, es un sistema justo para los dos.
  • Aunque es más complicado que tener todas las cuentas juntas, es mucho más sencillo que tenerlo todo por separado. Una vez se decide la aportación de cada uno a la cuenta común y automatizado las transferencias, todos los pagos de cosas comunes salen de un único lugar, haciéndolo todo más sencillo.
  • Permite tener un alto grado de libertad individual para que cada uno pueda gastar en hobbies, actividades, etc. sin que afecte a los gastos que hay que afrontar como pareja.

Nosotros usamos este método (una cuenta común y las cuentas separadas que ya teníamos) para gestionar nuestro dinero en pareja, ya que es el que se adapta mejor a nuestras necesidades y forma de ser. Nos ha permitido crear unas finanzas comunes sencillas de gestionar y justas, al mismo tiempo que hemos mantenido nuestra independencia para proyectos y actividades individuales.

Ahorrar juntos

Igual que cuando gestionabas tus finanzas para ti, es necesario que habléis y defináis los objetivos que queréis tener en común y que requieren que ahorréis dinero. Siempre los hay: una entrada para una casa, las próximas vacaciones, etc., así que es mejor hablarlo claramente.

Puede que compartáis algunos objetivos de ahorro anteriores, y los podéis conservar. O quizá no tenéis ninguno en común y necesitéis fijar nuevos objetivos compartidos.

Es posible que algunos objetivos que tenías antes de plantearte una vida en común con otra persona ya no sean válidos porque los pensaste para ti solo/a. A veces se tienen que modificar o incluso eliminar. No es nada malo, simplemente la vida avanza y ahora avanzas junto a otra persona.

En nuestro caso, cuando empezamos nuestra relación, Carlos estaba buscando activamente un piso para comprar lo que implicaba pedir una hipoteca y endeudarse por mucho tiempo. Al cabo de unos meses de estar juntos y ver que la relación avanzaba (¡felizmente!) Carlos decidió no comprar una vivienda ya que consideró que era un objetivo que se había planteado para él solo. Si se embarcaba en una hipoteca nos afectaría a los dos en un futuro, y era algo que yo (Marta) no había elegido.

Este tipo de situaciones suponen un cambio de chip en el que ya no piensas solo para uno, sino para los dos. ¿Es bonito, no?  

Con vuestros objetivos de ahorro definidos, lo correcto es utilizar una cuenta de ahorro que esté a nombre de los dos y donde regularmente enviéis dinero para ahorrarlo y usarlo en vuestros objetivos.

Igual que con los gastos, tendréis que definir el porcentaje que aporta cada uno: 50%-50%, 60%-40%, etc. De nuevo, intentad que sea lo más justo posible para evitar roces o enfados, repartiendo la carga. Por ejemplo, si tú cobras 900€ y tu pareja 1800€, no es justo que los dos pongáis 500€/mes. Tu pareja todavía podrá pagar bien su parte del alquiler, pero tú apenas llegarás.

Reparto de tareas

Por último, debéis hablar quién se va a encargar de qué.

Al poner en común vuestros hábitos con el dinero quizá os deis cuenta de que uno es mejor, por ejemplo, llevando el registro de gastos. O tiene más conocimiento sobre productos financieros. Sea como sea, debéis asignar responsabilidades.

No es aceptable que solo una parte de la pareja tenga el control de las finanzas o que cargue con toda la responsabilidad. El dinero en pareja es cosa de dos. Dividid las tareas para implicaros por igual. 

Y si las cosas van mal ¿qué?

Nadie quiere tener problemas en su relación o que alguien pierda el trabajo. Pero ¿y si pasa? Como siempre, lo mejor es estar preparados.

No se trata de trazar un plan perfecto, pero es bueno comentarlo y plantearos qué pasaría y qué haríais si, por ejemplo:

  • Uno se queda sin ingresos. ¿Cuánto tiempo podríais asumir esta situación? ¿Cómo sería el reparto de gastos? ¿Uno puede asumir todos los gastos hasta que el otro tenga ingresos? ¿Usaríais el dinero de vuestro fondo de emergencia?
  • Decidís acabar la relación. ¿Cómo vais a repartir el dinero que tenéis en común?¿Qué hacéis con las pertenencias comunes: coche, casa, etc…?

Plantearos cómo actuar en caso de que las cosas no vayan bien, os ayudará a la hora de organizar vuestras finanzas. Tomar algunas precauciones previas es bueno para no decidir cosas en caliente si en algún momento surge un problema.

Cómo llevar el dinero en pareja al siguiente nivel

Una vez habéis acordado cómo organizar vuestro dinero en pareja, es bueno que probéis vuestro sistema durante unos meses para ver que tal os funciona. ¿Podéis repartir los gastos de forma justa y sin líos de cuentas? ¿El sistema es cómodo para vosotros?

Si la respuesta es positiva ¡genial! ya habéis conseguido lo mas difícil. En caso contrario todavía os queda trabajo por delante para afinar vuestra organización en pareja, no pasa nada.

Más adelante, cuando tengáis un sistema que os funciona, podéis tener la conversación nivel PRO, donde toca tratar los “grandes temas” de la vida en pareja que pueden afectar y afectarán a vuestras finanzas. ¡Suerte que el día a día ya está resuelto!

Invertir juntos

Estáis “on fire”, ya no solo gestionáis bien vuestros gastos, sino que además ahorráis para unos objetivos comunes. Lo último que os falta para tener vuestras finanzas en pareja completamente preparadas es hablar sobre cómo invertir juntos y construir un patrimonio.

Este paso es similar al de ahorrar juntos, pero no es imprescindible. Sólo debéis tratarlo si os interesa invertir dinero y además queréis hacerlo juntos. Aquí te explicamos las 7 razones para invertir tu dinero.

Lo primero es poner en común cuáles son vuestros objetivos de inversión y cómo queréis gestionarlos juntos. Luego, es momento de escoger en qué vais a invertir. En nuestro artículo de Productos para invertir puedes ver todas las opciones que tenéis a vuestro alcance.

Debéis definir y acordar un plan de inversión que os convenza a los dos. Es importante que ambos estéis de acuerdo en el nivel de riesgo asumido, la complejidad de los productos y el plazo de la inversión.

Cuando sepáis cuál es vuestro plan de inversión toca invertir poco a poco, aportando cada uno según hayáis decidido. Nosotros os recomendamos invertir regularmente la cantidad que podáis permitiros, de manera constante. Si todavía no sabéis cómo empezar, no os perdáis nuestro artículo Cómo empezar a invertir.

Otros grandes temas

A parte de invertir, hay otros temas que, aunque son más puntuales, tienen un gran impacto en vuestras finanzas. Nosotros los llamamos los “grandes temas”.

Cómo hablar de dinero en pareja: que los grandes temas no te pongan incómodo
Los «grandes temas» pueden parecer aterradores, pero debéis afrontarlos juntos

Estos grandes temas también se merecen su propia conversación de pareja. Son suficientemente importantes como para que habléis de ellos con calma y os pongáis de acuerdo en cómo queréis afrontarlos.

Algunos de los grandes temas de una pareja son:

  • Comprar una casa o alquilar
  • Pedir una hipoteca
  • Comprar un coche
  • Pagar una boda
  • Las finanzas cuando hay hijos
  • Plan de jubilación

Imagina que va pasando el tiempo y justo cuando se os acaba el contrato de alquiler del piso, descubres que tú quieres comprar una casa pero tu pareja nunca aceptará hipotecarse porque no se fía de los bancos. ¡Hay cosas que es mejor saber antes!

Todos estos temas deben abordarse con tiempo y calma. Se trata de tener conversaciones honestas con tu pareja para ver los puntos de vista del otro y que así podáis llegar a acuerdos y planes que funcionen para los dos.

Cada cuánto hablar de dinero con tu pareja

Todo este ejercicio de construir un plan financiero común no es algo que se haga puntualmente, sino que es un proceso a lo largo del tiempo.

Como te puedes imaginar, al principio requiere más trabajo ya que tendréis que poner las bases de vuestras finanzas. Una vez tengáis esto, el camino que queda por delante es ir revisando el estado de las finanzas conjuntas cada cierto tiempo para asegurar que todo va correctamente y hacer los cambios necesarios.

Por norma general es suficiente con hacer una revisión completa de vuestras finanzas cada seis meses. Si hay muchos cambios en vuestras vidas cada poco tiempo quizás lo tengáis que hablar más a menudo, pero son casos excepcionales, como puede ser cambiar muy a menudo de trabajo.

Como todo, el objetivo es encontrar un equilibrio entre tener el dinero en pareja bajo control y no emplear más tiempo del necesario en hacerlo.

Cuando te sientes con tu pareja para revisar las finanzas, como mínimo tenéis que tratar los siguientes puntos:

  • Evaluar cómo está funcionando vuestro sistema de dinero en pareja. Pensad cosas que no estén acabando de funcionar o creáis que se pueden mejorar, e intentad aplicar cambios para arreglarlo.
  • Revisad vuestros objetivos para ver si mantenéis los que teníais o es necesario cambiar algo. La vida avanza y las situaciones personales y laborales cambian, y vuestros objetivos deben estar alineados con esos cambios.
  • Si invertís juntos, repasad el estado de vuestras inversiones y decidid los cambios que queráis hacer, si es que hay alguno. Quizás sois tan cracks que no necesitáis cambiar nada ¡mejor para vosotros 😊 !

Esperamos que este artículo te ayude a hablar con tu pareja sobre dinero y finanzas más fácilmente. Explícanos tu experiencia. ¿Ya habéis tenido esta conversación? ¿Qué es lo que más os cuesta hablar entre vosotros del tema financiero? ¿Cómo es vuestro sistema común? Si tienes dudas o quieres añadir algo te animamos a escribirnos en los comentarios. ¡Hasta pronto!

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