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Invertir en ETF: la guía con todo lo que necesitas saber

ETFs, seguro que has oído hablar de ellos. Es un producto de inversión muy famoso últimamente. Aparece en todas las webs, los bancos los promocionan, te saltan anuncios en el móvil, hasta las letras de la sopa se alinean misteriosamente diciendo E-T-F… Pero ¿qué es un ETF? ¿Cómo puedes invertir en un ETF? Y sobretodo ¿son los ETFs adecuados para ti?

En este artículo vamos a tratar todo eso y más. Veremos qué son, sus características, cómo puedes invertir en ellos, revisaremos bien los costes que tienen y los compararemos con los fondos de inversión indexados, sus “hermanos” en la inversión. ¿Cuál resultará ganador?

3, 2, 1… Ignition!!!

Invertir en ETF: la guía completa

Qué son los ETFs

Su nombre son las siglas en inglés de Exchange Traded Fund, y en castellano se les conoce como Fondos Cotizados. Se trata de fondos de inversión cuyas participaciones cotizan en las bolsas de valores, por ejemplo en la Bolsa de Madrid, la Bolsa de Nueva York (NYSE), etc. como si se tratara de una empresa más.

Eso significa que puedes invertir en un ETF comprando y vendiendo sus participaciones en la bolsa. Así, para obtener participaciones de un ETF lo único que debes hacer es comprarlas a través de un broker como si estuvieras comprando una acción, y para venderlas igual.

Esta manera de operar los diferencia de los fondos de inversión tradicionales, en los que la compra y venta de participaciones que han pedido los clientes del fondo no se ejecuta a través de la bolsa, sino que se produce cuando los mercados han cerrado, al finalizar el día.

Si todavía no tienes muy claro qué es un fondo de inversión te recomendamos leer este artículo: Fondos de inversión, qué son y cómo invertir en ellos.

La gran mayoría de ETFs son indexados, es decir, son de gestión pasiva y siguen a un índice de mercado. No obstante, sí que hay algunos ETFs que son de gestión activa. En ese caso el equipo gestor decide qué activos entran y salen del fondo en cada momento, en vez de seguir a un índice “ciegamente”.

Aunque originalmente los ETFs solo invertían en acciones, actualmente la oferta es más amplia. En general los ETFs todavía se centran en acciones, pero también puedes encontrar otros ETFs que invierten en otras clases de activos, por ejemplo renta fija o materias primas. La misma variedad y diversificación que hay en los fondos de inversión la puedes encontrar en los ETFs.

¿Cómo funcionan los ETFs?

La gran mayoría de ETFs siguen a algún índice de mercado, como el IBEX 35 o el NASDAQ, y el valor de su cotización en bolsa y su comportamiento replica al del índice. Según el índice sube o baja, el ETF lo imita. Es lo mismo que ocurre en un fondo de inversión indexado tradicional.

Pero hay una característica única de los ETFs causada por cotizar en bolsa que complica las cosas un poco, el efecto de la oferta y la demanda. Cuando muchas personas quieren comprar participaciones del ETF, la demanda supera a la oferta, y con ello la cotización del ETF sube y se separa del valor real del índice al que sigue. Y de forma simétrica, cuando la oferta es mayor que la demanda, el precio del ETF puede bajar y alejarse del valor del índice de referencia.

Para compensar las desviaciones de la oferta y la demanda, los ETFs tienen un proceso de arbitraje.

El árbitro de un ETF
El “árbitro” de un ETF vigila que todo funcione como debe

Mediante este proceso, la gestora del ETF crea o elimina participaciones del fondo para compensar los efectos de la oferta y demanda. Cuando la demanda sube y el precio del ETF incrementa, la gestora crea nuevas participaciones, lo cual iguala la demanda a la oferta y el precio vuelve al valor del índice. Y al revés, cuando la oferta supera a la demanda y el precio del ETF baja, la gestora compra participaciones en bolsa y las “elimina”, igualando de nuevo oferta y demanda.

Este proceso es interno del ETF y tú, como inversor, te puedes olvidar de ello. No obstante, es bueno que sepas cómo funciona. Si no, en algunos casos podrías llegar a pensar que el precio del ETF está desvirtuado. El arbitraje se asegura de que eso no pase.

Como inversor en ETF no te tienes que preocupar por el proceso de arbitraje. Lo importante es que la gestora se encarga de que el valor de cotización del ETF siempre refleje el valor del índice al que sigue.

Características de los ETFs

Liquidez y agilidad

Los grandes ETFs (los que mueven un gran volumen de participaciones) tienen mucha liquidez, es decir, se pueden intercambiar fácilmente por dinero, casi instantáneamente.

Esto se debe a que miles de personas están comprando y vendiendo sus participaciones en bolsa continuamente, por lo que cuando quieras invertir o vender en este ETF siempre podrás hacerlo. Ejecutarás la orden de compra o venta y se realizará al instante.

Es importante dejar claro que algunos ETFs no son tan “líquidos”, pues son más pequeños y no hay tal nivel de intercambio de participaciones. Es lo mismo que ocurre con las empresas que tienen pocas acciones. Realizar una operación de compra o venta se puede alargar si no hay nadie interesado en comprarte o venderte la participación.

La liquidez de un ETF
Cuando nos referimos a la liquidez, no hablamos de esto ^^U

Transparencia

Una ventaja clara de los ETFs respecto al resto de fondos de inversión es que constantemente se publica la composición del ETF, así que puedes saber cada día si la cartera del ETF ha sufrido modificaciones importantes.

En un fondo de inversión tradicional esta información normalmente se actualiza cada trimestre, aunque algunas gestoras lo hacen mensualmente. En cualquier caso, la composición del fondo tarda más en hacerse pública.

Costes

En muchas webs y artículos verás escrito que los ETFs tienen costes mucho más bajos que los fondos de inversión tradicionales y que por lo tanto invertir en un ETF es más rentable. Esto es verdad a medias.

La gran mayoría de ETFs siguen a índices de mercado, así que los podemos clasificar como un tipo de fondo de inversión indexado, y como tales tienen costes de gestión muy bajos. Así que si los comparamos con los fondos de inversión de gestión activa, sí, sus costes son más bajos.

No obstante, como explicamos en nuestro artículo sobre fondos de inversión, los fondos de inversión indexados tradicionales también tienen costes más bajos que los de gestión activa. De hecho, los costes de gestión son muy parecidos, sino iguales, entre los ETFs y los fondos indexados.

Otro coste importante son las comisiones que cobra el broker por comprar, mantener y vender las participaciones del ETF, ya que se cuentan como acciones. Estas comisiones pueden ser más altas que en un fondo indexado.

Más adelante veremos una comparativa de los costes entre un ETF y un fondo de inversión indexado para aclarar este punto.

Diversificación

Al tratarse de un tipo de fondo de inversión, los ETFs permiten diversificar mucho incluso invirtiendo cantidades pequeñas. Al comprar participaciones del ETF estarás invirtiendo en todos los activos que tenga el ETF, así que tu inversión estará muy repartida.

Por ejemplo, si inviertes en un ETF que replique el índice S&P500, estarás invirtiendo en 500 empresas de Estados Unidos de un plumazo.

De todos modos, es la misma diversificación que conseguirás invirtiendo en cualquier fondo de inversión, sea ETF o no. Por ello, esta característica supone una ventaja respecto a las acciones de empresas, pero no comparado con los fondos de inversión.

Dividendos

A diferencia de los fondos de inversión, los ETFs sí que pueden repartir dividendos. Al tratar sus participaciones como si fueran acciones, un ETF puede repartir los dividendos recibidos de las empresas en su cartera entre sus clientes, de la misma manera que lo haría una acción.

No obstante, algunos ETFs reinvierten los dividendos en la compra de más activos para su cartera, de igual modo que hacen los fondos de inversión.

Por ello, si quieres recibir dividendos de un ETF, antes de comprar sus participaciones asegúrate que reparte los dividendos y no los reinvierte.

¿Invertir en ETF es adecuado para ti?

Los ETFs son productos destinados a aquellas personas con ciertos conocimientos de finanzas e inversión, pero que no saben suficiente o no quieren dedicar tiempo a analizar y escoger acciones de empresas individuales.

Al igual que los fondos, te dan la oportunidad de diversificar con muy poco esfuerzo. Muchos ETFs invierten globalmente en varios países y sectores a la vez, incluyendo decenas de activos distintos en sus carteras. Por eso, comprando participaciones de un ETF estarás invirtiendo en varios activos distintos cubriendo múltiples países.

Al mismo tiempo, hay ETFs que se especializan en mercados y sectores concretos. Así que también puedes aprovechar esta característica para escoger ETFs que inviertan en los activos y las zonas geográficas que más te interesen.

Y todo ello sin tener que analizar al detalle todos los datos y métricas de las empresas o activos que compra el ETF. La gestora del ETF se encargará de ello por ti 😀 .

También son una buena opción si te planteas comprar y vender en el corto plazo, ya que las operaciones se ejecutan al momento (siempre que la bolsa esté abierta) y esto te permite sacar provecho de fluctuaciones puntuales del mercado. No obstante, para invertir con este tipo de estrategias debes tener mayores conocimientos de inversión y estar muy pendiente del comportamiento de la bolsa.

Lo que no debes olvidar es que los ETFs se compran y venden en la bolsa, así que antes de invertir en ellos comprueba las comisiones que tu broker o banco te cobrará por operar en bolsa. Aunque las comisiones de gestión del ETF sean bajas, de poco te servirá si al comprar o vender las participaciones el dinero se lo queda el broker.

Si tienes conocimientos medios de finanzas, te gusta controlar en qué mercados y activos inviertes, y quieres diversificar, invertir en un ETF puede ser una buena opción para ti.

Pero claro, muchos de los motivos por los cuales un ETF puede ser un buen producto para ti, aplican también a los fondos de inversión clásicos. De hecho, como la mayoría de ETFs siguen a índices bursátiles, al igual que hacen los fondos de inversión indexados, es natural que te preguntes si es mejor invertir en ETFs o en fondos indexados.

No worries my friend. Estamos aquí para ayudarte.

Comparativa entre ETFs y fondos indexados

Costes de un ETF vs un fondo indexado

En muchas webs y publicaciones verás escrito que invertir en un ETF es la manera de invertir más barata que hay, afirmando que es mucho más económico que los fondos de inversión.

Bueno, bueno, no es oro todo lo que reluce.

Para empezar, si quieres evaluar costes de verdad tienes que comparar los ETFs indexados con los fondos de inversión “normales” indexados. No tiene sentido comparar un ETF indexado con un fondo de gestión activa, pues los dos productos tienen maneras de invertir distintas.

Es verdad que los ETFs indexados tienen costes de gestión muy bajos, pero no por ello más bajos que los fondos de inversión indexados. Además, hay que contar otras comisiones asociadas a los brokers, como son las de compra y venta por operar en bolsa, que afectan a los ETFs.

Para verlo todo en detalle vamos a hacer una comparativa de los costes de un ETF y su equivalente en fondo de inversión indexado. En este ejemplo estudiaremos el ETF Amundi S&P 500 UCITS ETF – EUR y el fondo indexado Amundi IS S&P 500 ESG AE-A, los cuales replican el índice S&P 500.

ETF vs Fondo indexado
ETF vs Fondo indexado: Ready … Fight!

Supondremos que invertimos 1000€, mantenemos la inversión 5 años y entonces vendemos las participaciones. Como solo nos interesa comparar los costes, imaginemos que la rentabilidad en esos 5 años es del 0%, es decir, el valor del ETF/fondo ni sube ni baja.

También escogemos varios bancos o brokers para hacer el estudio. Para el ETF miraremos dos opciones distintas. Primera, comprarlo a través de ING, banco tradicional que opera en España. Segunda opción, invertir en el ETF a través de una plataforma online de inversión, en este ejemplo eToro. El fondo de inversión indexado lo contrataremos con Openbank, ya que sus condiciones para operar con fondos son bastante ventajosas.

IMPORTANTE: Los bancos y brokers que usamos en este ejemplo son solo una referencia, no una recomendación. Es posible que conozcas u operes con otras compañías que aplican otras comisiones. En cada caso deberías hacer tus cálculos siguiendo este ejemplo para ver cómo comparan todas las opciones.

Una particularidad a destacar de eToro es que cuando vendes activos, por ejemplo acciones o ETFs, el dinero de la venta se mantiene dentro de la plataforma. Como es un broker y no un banco, para poder usar ese dinero debes retirarlo de eToro y mandarlo a tu cuenta corriente. EToro cobra una cuota por esa retirada. En la tabla comparativa lo hemos representado en la fila Comisión de retirada de dinero.

Incluimos ese gasto en el ejemplo porque así todas las opciones se comparan en las mismas condiciones: empiezas con el dinero en tu bolsillo y acabas con el dinero en tu bolsillo.

Veamos las condiciones de cada uno:

ETF-grafico-comparativa-1

*Los gastos de gestión (corrientes) los hemos obtenido de la ficha de producto del ETF, la cual está disponible en la web de Amundi

Con todo esto ya podemos saber cuáles serán los costes totales del ETF y del fondo para nuestro ejemplo, 1.000€ durante 5 años. Vamos a ello:

ETF-grafico-comparativa-2

¡Sorpresa! El fondo de inversión indexado tiene menos gastos que el ETF equivalente. Ni siquiera invirtiendo con un broker online como eToro el ETF es más barato que el fondo indexado. Con unos pocos números hemos desmontado el mito de que los ETFs son siempre más baratos que los fondos.

Si operas con un banco que no te cobre por comprar, vender o mantener fondos de inversión, es difícil que un ETF equivalente a ese fondo (de la misma gestora y que siga el mismo índice de referencia) tenga costes más bajos. La comisión de gestión que cobra la gestora será casi la misma en los dos, sino igual, y en el caso del fondo te estarás ahorrando las comisiones del broker de compra/venta, mantenimiento y/o retirada.

Si quieres más información sobre bancos con bajas comisiones para invertir en fondos de inversión mira nuestra página de recursos.

Recuerda: los ETFs no siempre son más baratos que los fondos de inversión. Todo depende de las comisiones que te cobre tu banco o broker. No te olvides de hacer estos pequeños cálculos para asegurarte de que escoges la mejor opción para ti.

La pregunta del millón ¿Qué es mejor, invertir en un ETF o un fondo indexado?

Lamentablemente la respuesta no es directa. Los ETFs tienen características que les dan ciertas ventajas sobre los fondos de inversión indexados, como son la agilidad para comprar y vender participaciones, o el saber exactamente siempre su composición.

Dependiendo de tu forma de invertir esto puede ser más o menos relevante. Si inviertes a largo plazo, estas características no son importantes.

Claro que está bien que puedas comprar y vender rápido, pero en el largo plazo no te irá de vender hoy o mañana si llevas 10 años con ese fondo. Y si quieres vender porque la bolsa está cayendo, mejor no lo hagas a la desesperada.

Te recomendamos leer nuestro artículo sobre Invertir en crisis para no caer en esa espiral de miedo 😉 .

Lo primordial en el largo plazo es reducir las comisiones. Y hemos visto que los fondos indexados pueden tener costes iguales o incluso menores que los ETFs, dependiendo de tu banco o broker. Punto a favor para los fondos indexados.

En cuanto a la capacidad de diversificar tu inversión, ambos son igual de buenos para conseguirlo, ya que los dos te ofrecen la posibilidad de invertir en muchos activos distintos de golpe. Empate técnico aquí.

También hay que tener en cuenta que los ETFs reparten los dividendos que reciben de las empresas que tienen en cartera, así que si es eso lo que buscas es un punto a favor. Pero no todos los hacen, algunos los reinvierten, tal y como hacen los fondos indexados. Si como nosotros inviertes a largo plazo, es preferible que los dividendos se reinviertan para seguir generando beneficios. ¿Este punto lo dejamos en empate?

Algo que sí es una clara ventaja de los fondos indexados respecto a los ETFs es que en España se pueden hacer traspasos entre fondos de inversión, y estos traspasos no están sujetos al pago de impuestos. Eso significa que puedes pasar dinero de un fondo a otro sin pagar impuestos en ese momento.

En cambio, si quieres pasar dinero de un ETF a otro sí que te tocará pagar impuestos. Para hacer el traspaso tendrás que vender en la bolsa las participaciones del primer ETF, y con ese dinero comprar el segundo ETF. Pero al realizar la venta del primero, tendrás que declarar los beneficios que hayas obtenido y pagar los impuestos asociados.

Este último punto depende de la fiscalidad del país en el que vivas. Lo que aplica a España puede no ser igual en otros países. Si en tu caso es diferente, este factor puede estar a favor o no de los ETFs.

Teniendo todo esto en cuenta, nosotros seguimos prefiriendo los fondos de inversión indexados. Sus características se adaptan bien a nuestra estrategia de largo plazo, con costes muy pequeños y dándonos la flexibilidad de hacer traspasos cuando queremos ajustar nuestra cartera.

Esperamos que tengas más claro qué es un ETF, qué supone invertir en ETF y si son adecuados para ti. ¿Has invertido alguna vez en ETFs?¿Qué te han parecido? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios y si tienes cualquier duda pregunta. Estaremos encantados de responderte 🙂

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